Un precio mal calculado te deja meses sin ofertas, o te hace vender por debajo de lo que valía tu propiedad.
Sin experiencia en negociación, es fácil ceder condiciones que un comprador con agente sí sabe pedir.
Un contrato de arras mal redactado puede costarte la señal, el plazo o incluso la operación completa.
Plusvalía, IRPF, cédula de habitabilidad, cargas registrales: errores aquí aparecen meses después de firmar.
No. Tú sigues publicando, atendiendo visitas y decidiendo. Yo entro exactamente en los puntos que elijas: valoración, negociación, contrato o revisión legal.
Una agencia gestiona la venta completa a cambio de una comisión sobre el precio final. Aquí pagas por un servicio puntual, definido, y mantienes tu venta como particular.
Sí. Los tres planes están pensados para eso: puedes empezar por uno solo y ampliar después si lo necesitas.
Mi foco es Madrid y alrededores. Si tu propiedad está fuera de esa zona, escríbeme y te diré si puedo ayudarte igual.